Navas de Riofrío es uno de esos pueblos segovianos que sorprenden por su calma, su historia y su entorno natural. Situado a pocos minutos de Segovia capital, del Palacio de Riofrío y de La Granja de San Ildefonso, este pequeño municipio conserva el encanto de los lugares tranquilos, rodeados de praderas, arbolado y paisajes abiertos.
Conocido popularmente como Las Navillas, Navas de Riofrío es un destino perfecto para quienes buscan una escapada rural cerca de Segovia, lejos del bullicio, pero muy bien situado para descubrir algunos de los rincones más interesantes de la provincia.
Su historia está ligada a la ganadería, la lana, el agua, el Palacio de Riofrío y las antiguas casas de recreo que todavía hoy dan al pueblo una personalidad muy especial.
Los orígenes de Navas de Riofrío
Los primeros documentos que hacen referencia a Navas de Riofrío datan del año 1247. En sus orígenes, se trataba de una pequeña aldea vinculada al territorio segoviano, con una población muy reducida y una economía estrechamente relacionada con el campo, los pastos y los recursos naturales del entorno.
A principios del siglo XVIII, la aldea apenas contaba con unos pocos vecinos. Sin embargo, a lo largo de ese siglo comenzaron a producirse una serie de cambios que transformarían poco a poco la vida del municipio.
La calidad de sus pastos, su situación junto a importantes vías ganaderas, la presencia de agua, la cercanía a Segovia y la construcción del Palacio de Riofrío influyeron decisivamente en el crecimiento de la localidad.
La importancia de la lana y los esquileos
Uno de los factores que impulsó el desarrollo de Navas de Riofrío fue la construcción de centros de esquileo. En 1752 se esquilaban en la zona alrededor de 43.000 ovejas, una cifra que da idea de la importancia que llegó a tener esta actividad.
La ubicación del pueblo era especialmente favorable. Sus pastos eran de buena calidad y se encontraba en un eje relacionado con las Cañadas Reales, por donde transitaban los rebaños trashumantes. Esto atrajo a comerciantes, ganaderos y fabricantes de lana.
Durante siglos, la lana fue una de las grandes riquezas de Castilla, y Segovia tuvo un papel destacado en esta actividad. Navas de Riofrío participó de ese mundo vinculado al ganado, los lavaderos de lana, los esquileos y el movimiento de personas y mercancías.
Hoy, aunque aquella actividad forma parte del pasado, sigue siendo una pieza fundamental para comprender la historia del pueblo.
Los Jerónimos del Monasterio del Parral
Otro hecho importante en la evolución de Navas de Riofrío fue la compra de varias fincas por parte de los monjes jerónimos del Monasterio del Parral, en Segovia.
La Orden buscaba establecer en la zona una nueva granja y una casa de descanso. Este tipo de propiedades religiosas eran habituales en la época y formaban parte de una red de fincas, explotaciones y espacios de retiro vinculados a los monasterios.
La presencia de los Jerónimos contribuyó a reforzar el valor agrícola y ganadero del entorno, además de conectar la historia del pueblo con una de las instituciones religiosas más importantes de Segovia.
El Palacio de Riofrío y el crecimiento del pueblo
La historia de Navas de Riofrío también está muy unida al Palacio de Riofrío. Toda esta zona formaba un enclave natural magnífico, con bosques, praderas y abundante caza. No es extraño que Felipe V se fijara en este territorio para sus jornadas cinegéticas.
Más tarde, Isabel de Farnesio impulsó la construcción del Palacio de Riofrío a partir de 1751. La creación de este Real Sitio afectó directamente al municipio, tanto por la venta de terrenos como por las expropiaciones y por la llegada de trabajadores relacionados con las obras del palacio.
Durante esta época, la población de Navas de Riofrío aumentó de forma notable. La construcción del palacio generó movimiento, empleo y una nueva relación entre el pueblo y el entorno real.
Hoy, la cercanía entre Navas de Riofrío y el Palacio de Riofrío sigue siendo uno de los grandes atractivos de la zona. Para quienes se alojan en Casa del Concejo, visitar el palacio y su entorno natural es uno de los planes más recomendables.
Las caceras y la importancia del agua
El agua ha sido otro elemento esencial en la historia de Navas de Riofrío. Durante mucho tiempo existió una importante red de caceras, canales tradicionales que conducían el agua y permitían abastecer differentes usos.
Estas caceras estuvieron en funcionamiento hasta mediados del siglo XX y servían para llevar agua al lavadero, a fincas, casas y huertas. Gracias a esta infraestructura hidráulica, el pueblo pudo aprovechar mejor los recursos del entorno y mantener una actividad agrícola y doméstica fundamental para la vida diaria.
Las caceras forman parte de un patrimonio discreto, pero muy importante. Nos hablan de una forma de vida en la que el agua, la tierra y la organización vecinal eran esenciales.
Las desamortizaciones y la familia Bouligny
Durante el siglo XIX, la propiedad de muchas tierras y edificios cambió de manos como consecuencia de las grandes desamortizaciones de Mendizábal y Madoz. Estas medidas pretendían que propiedades consideradas improductivas pasaran a manos privadas y se pusieran en explotación.
En la práctica, las desamortizaciones provocaron el abandono de conventos y la venta de muchas propiedades comunales y religiosas. En Navas de Riofrío, este proceso tuvo una gran importancia.
Tras una herencia, Josefa Pérez Ortiz de Paz se convirtió en propietaria de diversas posesiones en el pueblo. Al casarse con Joaquín de Bouligny y Fonseca, la familia amplió notablemente sus propiedades mediante la compra de terrenos procedentes de subastas relacionadas con la desamortización.
La familia Bouligny llegó a convertirse en la principal propietaria del municipio. En 1866, el término municipal tenía algo más de 520 hectáreas, de las cuales más de 433 pertenecían a esta familia. Es decir, poseían más del 83% de la superficie municipal.
Este dato muestra hasta qué punto la propiedad de la tierra marcó la historia de Navas de Riofrío durante el siglo XIX.
Las Navillas como lugar de veraneo
A finales del siglo XIX, Navas de Riofrío comenzó a convertirse en un lugar elegido para el descanso y las vacaciones. Su cercanía a Segovia y Madrid, su entorno arbolado, sus praderas y la tranquilidad del paisaje atrajeron a familias acomodadas que construyeron quintas y villas de recreo.
Muchas de estas construcciones todavía se conservan y aportan al pueblo un encanto especial. Son casas que recuerdan una época en la que Las Navillas se consolidó como un refugio tranquilo para quienes buscaban aire limpio, naturaleza y descanso.
Este carácter residencial y sosegado sigue muy presente hoy. Navas de Riofrío continúa siendo un lugar ideal para desconectar, pasear sin prisa y disfrutar de un ambiente rural cuidado y auténtico.
Qué ver en Navas de Riofrío
Aunque Navas de Riofrío es un pueblo pequeño, conserva varios edificios y rincones que ayudan a comprender su historia. Pasear por sus calles permite descubrir una arquitectura sencilla, vinculada a la vida rural, al pasado religioso y a los antiguos usos comunales.
La Casa del Cura
La Casa del Cura es uno de los edificios más antiguos que se conservan en Navas de Riofrío. Durante años estuvo vinculada a la parroquia y sirvió como residencia de los sacerdotes que atendían el templo.
Cuando dejó de tener ese uso religioso, el edificio tuvo otras funciones. Durante un tiempo alojó a la Guardia Civil y, tras una importante remodelación, se convirtió en la sede del Ayuntamiento. Hoy es uno de los edificios más representativos del pueblo y un buen ejemplo de cómo Navas de Riofrío ha sabido adaptar construcciones históricas a nuevas necesidades.
Iglesia de Santa María y la vida parroquial
La iglesia de Santa María es una construcción modesta, pero con elementos de gran interés. A lo largo de los siglos ha sufrido distintas modificaciones, aunque todavía conserva piezas que recuerdan su origen medieval.
Uno de sus elementos más destacados es la portada románica, construida con sillares de piedra caliza y decorada con motivos vegetales y pequeñas figuras. En la fachada norte se conserva otra portada que daba acceso al antiguo cementerio. En el interior también destaca la pila bautismal románica, una pieza de gran valor histórico, y varias losas sepulcrales en el suelo del presbiterio.
Durante siglos, buena parte de los fondos de la parroquia procedían de los diezmos que pagaban los vecinos. Estos diezmos se aplicaban a cereales, frutos, lana, corderos e incluso a actividades relacionadas con el trabajo en época de esquileo, mostrando cómo la vida parroquial y cotidiana estaban íntimamente ligadas.
Ermita de San Antolín
La ermita de San Antolín se encuentra a las afueras del pueblo y fue construida sobre terrenos vecinales. Data de 1733 y es un edificio sencillo, con pocos ornamentos, pero con una gran importancia para la memoria local. Su ubicación, algo apartada del casco urbano, permite además disfrutar del entorno tranquilo del municipio.
La Plaza del Concejo
La Plaza del Concejo es uno de los lugares con más significado histórico del pueblo. En esta plaza existieron varias propiedades pertenecientes al Concejo, entre ellas una casa, una taberna y una fragua. Estos edificios, hoy desaparecidos o transformados, estaban vinculados a la vida comunal y vecinal.
El nombre de Casa del Concejo recuerda precisamente ese antiguo uso. Hoy, uno de los edificios situados en este entorno se ha transformado en un alojamiento turístico que mantiene viva la memoria del lugar.
Casa del Concejo: alojamiento con historia en Navas de Riofrío
Casa del Concejo es un alojamiento turístico situado en el corazón de Navas de Riofrío. Su nombre no es casual: recuerda el antiguo vínculo del edificio con los usos comunales del pueblo y con la historia de la Plaza del Concejo.
La casa ofrece un espacio acogedor, moderno y cómodo para quienes desean disfrutar de una escapada tranquila cerca de Segovia. Tiene capacidad para tres personas y cuenta con dos habitaciones, salón con cocina abierta y chimenea, un cuarto de baño completo, aseo y un coqueto jardín. Es la base perfecta para descansar después de un día descubriendo la provincia.
Un punto estratégico entre Segovia, Riofrío y La Granja
Uno de los grandes atractivos de Navas de Riofrío es su situación. El pueblo se encuentra a pocos minutos de los principales centros culturales de la provincia. Desde aquí puedes organizar visitas muy completas: conocer el Acueducto de Segovia, pasear por el Alcázar, visitar el Palacio Real de La Granja o perderte en la naturaleza en los Montes de Valsaín y la Sierra de Guadarrama.
Planes recomendados para tu estancia
- Visitar el Palacio de Riofrío y su entorno natural para ver ciervos y gamos.
- Recorrer el casco histórico de Segovia y contemplar el Acueducto, la Catedral y el Alcázar.
- Pasear por los jardines históricos de La Granja de San Ildefonso.
- Hacer rutas de senderismo por los Montes de Valsaín y la Sierra de Guadarrama.
- Disfrutar del espectáculo natural de la berrea en otoño.
- Pasear sin prisa por el propio pueblo de Navas de Riofrío descubriendo sus quintas de recreo.
Preguntas frecuentes sobre Navas de Riofrío
¿Dónde está Navas de Riofrío?
Navas de Riofrío es un municipio de la provincia de Segovia, situado muy cerca de Segovia capital, del Palacio de Riofrío y de La Granja de San Ildefonso.
¿Por qué se conoce también como Las Navillas?
Navas de Riofrío es conocido popularmente como Las Navillas, un nombre tradicional utilizado de forma habitual por los vecinos de la comarca.
¿Qué ver en Navas de Riofrío?
Entre los lugares más interesantes dentro del casco urbano destacan la iglesia de Santa María, la ermita de San Antolín, la Casa del Cura, la Plaza del Concejo y las antiguas villas de veraneo de finales del siglo XIX.
¿Cuál es el origen de Navas de Riofrío?
Los primeros registros documentados datan de 1247. Su desarrollo histórico ha estado profundamente influido por el pastoreo de la lana, las caceras de agua tradicionales, el Monasterio del Parral y, posteriormente, la construcción del Palacio Real de Riofrío en el siglo XVIII.
¿Es un buen lugar para alojarse y visitar Segovia?
Sí, es una opción excelente. Navas de Riofrío combina la paz de un entorno rural de montaña con una conexión rápida y cómoda en coche con Segovia capital, Riofrío, La Granja y Valsaín.
¿Qué es Casa del Concejo?
Es una acogedora vivienda turística independiente situada en Navas de Riofrío. Tiene capacidad para tres personas y dispone de dos habitaciones, salón con chimenea y un bonito jardín privado ideal para desconectar.

